Las cosas acaban. Las personas se van. ¿Y sabes qué? La vida continúa. Además, si las cosas malas no pasaran, ¿cómo serías capaz de sentir las buenas?
La vida no nos debe nada; no tenemos que hundirnos, debemos ser felices que vida solo hay una y debemos aprovecharla como mejor podamos.
Tu vida como persona no comienza en el momento en el que naces ya que de eso no te acuerdas, tu vida comienza cuando ya eres capaz de recordar y de ir aprendiendo de cada paso que se da.
De repente el futuro se abre ante ti y entonces sientes pánico, miedo, temor... pero, ¿por qué pensar en él? Vive el presente que es lo que de verdad vale la pena.

